EPRINC Publica Su Informe Sobre el Futuro del Petróleo en México

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Las acciones derivadas de la reforma energética que se han implementado en México en los últimos años ofrecen un potencial considerable para elevar la producción de petróleo y gas del país, así como incrementar el empleo, permitir la transferencia de avances tecnológicos y también, ingresos adicionales para el Estado mexicano a nivel federal, estatal y local.

Si la reforma se logra implementar adecuadamente, va a contribuir a largo plazo a la seguridad energética de México y Norteamérica. Es muy probable que la reforma energética en México contribuya a que Norteamérica se convierta en un exportador neto de petróleo y gas natural al mercado mundial en los próximos años.

En una reciente evaluación, Michael Lynch, un distinguido colaborador de EPRINC, presenta los resultados y conclusiones de su análisis sobre el valor económico que aporta la reforma energética a México en el sector petrolero. El reporte completo puede leerse aquí. La traducción al español del estudio completo será publicada en el portal web de EPRINC en enero de 2019.

 

El debate sobre la reforma energética.

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), ha expresado escepticismo sobre la reforma, particularmente en torno a la velocidad de su implementación. El programa político de AMLO incluye importantes acciones para reducir la desigualdad en el país y aumentar la inversión en infraestructura básica, haciendo énfasis en el rescate del sector energético de México. Algunas de estas iniciativas implican una revisión profunda de la reforma y mayor control del Estado sobre el sector energético, incrementando la autoridad y el financiamiento de Pemex.

El 5 de diciembre de 2018, AMLO anunció públicamente que se requiere mayor esfuerzo e inversión de las empresas petroleras privadas que ganaron contratos para desarrollar bloques de exploración mediante las rondas de la reforma. También suspendió, durante los próximos tres años, nuevas rondas de licitación de petróleo y gas para evaluar si las empresas privadas realizan las inversiones y si logran las metas de producción comprometidas. Sin embargo, se comprometió a no hacer cambios constitucionales ni cancelar los actuales contratos que se otorgaron como parte de la reforma energética..

A pesar de que en México no se ha dado un debate público sobre la postura crítica de AMLO hacia la reforma energética, el presente reporte de EPRINC demuestra que el nuevo modelo energético ofrece un potencial considerable de ingresos adicionales que permitirían al presidente financiar los programas sociales que se pretenden implementar.

Cualquier decisión de modificar sustancialmente la reforma energética debe incluir un debate profundo en torno a las ventajas y desventajas de alterar el nuevo modelo energético. Para coadyuvar a esa discusión sobre el futuro de la reforma energética, el presente reporte brinda algunos aspectos y preocupaciones centrales del sector petrolero de México, incluyendo una evaluación sobre el valor económico que aporta la reforma energética a las finanzas del país.

 

Puntos clave de la evaluación de EPRINC

La reforma energética ha traído nuevas inversiones al sector petrolero de México. 107 contratos han sido otorgados a 73 compañías, la mayoría asignados entre 2016 y 2018. La reforma ha posibilitado inversiones relevantes en exploración sísmica, desarrollo de nuevos pozos y ha generado importantes ingresos petroleros al Estado aún sin existir una producción importante de petróleo de los nuevos jugadores.

Esta expansión de la actividad en el sector petrolero, que están realizando las empresas privadas, ha llevado a nuevos descubrimientos y a la incorporación de reservas. La producción de petróleo de México, que se encuentra en un prolongado declive, tiene ahora la posibilidad de aumentar a partir de 2020 gracias a los esfuerzos complementarios de las empresas privadas. Desde cualquier punto de vista, la reforma energética representa un logro importante. Sin embargo, muchos mexicanos permanecen escépticos dada la historia de corrupción en el país y dentro de Pemex.

 

La industria petrolera ha jugado un rol importante dentro de la economía de México y, con la reciente reforma, continuará haciendo una significativa contribución al crecimiento económico, al empleo, a las finanzas del Estado y a la balanza comercial del país. Además, debido a que el sector petrolero representa menos del 10% de la economía mexicana, los efectos negativos asociados con la “maldición de los recursos” no son importantes.

A pesar de la reciente caída en los precios del petróleo y de la producción, el sector petrolero continúa representando cerca del 8% de la economía mexicana; emplea a unos 130,000 trabajadores directamente y cerca de 500,000 indirectamente. Las aportaciones de este sector al presupuesto federal en 2017 fueron de 46,000 millones de dólares y la balanza comercial fue mejorada en unos 35,000 millones de dólares: tres veces el déficit de 2017.

La reforma energética ya ha permitido ingresos al Estado mexicano por alrededor de 1,000 millones de dólares en bonos que las compañías han aportado a la firma de los contratos y renta de superficie; además, una cantidad similar en tarifas de superficie e impuestos previos de producción.

Se han programado alrededor de 1,000 millones de dólares en desarrollo de pozos y actividades de campo, unos 2,000 millones de dólares en estudios sísmicos y se han comprometido 161 mil millones de dólares en inversiones de capital. Todos estos esfuerzos en conjunto, tanto los descubrimientos en aguas someras como en tierra, podrían aportar unos 400,000 barriles de producción diaria al país, y en algunos contratos, de cada 100 barriles extraídos, 80 lo recibirá el fisco del gobierno mexicano sin que éste tenga que arriesgar capital ni invertir a lo largo del contrato. Los ingresos para México originados por la reforma, pueden representar alrededor de 7,000 millones de dólares anuales y podrían incrementarse si el gobierno continúa con las rondas de licitaciones.

El sector petrolero no domina la economía mexicana, pero realiza una importante contribución.

  • La industria petrolera representa el 10% del PIB de México, y directa e indirectamente emplea a 500,000 trabajadores.
  • Sin la industria petrolera, el déficit de la balanza comercial de México sería cuatro veces peor que el nivel actual.
  • Bajo el actual esquema de la reforma, el Estado mexicano ha recibido 1,000 millones de dólares en bonos y un monto similar adicional en tarifas y otros impuestos, aún antes de que la producción inicie.
  • La producción de los proyectos privados ya programados pueden alcanzar los 400,000 barriles de petróleo al día en los próximos años y representar un ingreso de 7,000 millones de dólares anuales o inclusive más, dependiendo del precio internacional del petróleo.
  • La producción adicional de gas podría reducir las emisiones de SO2 en 350,000 kilos por año y las de mercurio en 100 kilos por año en el pico de producción si se sustituye el uso de carbón por el gas.
  • Por lo general, las compañías del sector privado son más eficientes que las empresas estatales, en algunos casos con costos 50% inferiores a los de PEMEX, liberando de esa manera mayores ingresos para el gobierno.
  • La fuerza de trabajo adicional que se va a requerir para lograr el futuro crecimiento de la industria petrolera mexicana será con mano de obra especializada, que tiene mayores ingresos que el promedio de los trabajadores del país, y ayudará a mejorar la fuerza laboral nacional.

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